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Las nuevas tecnologías de refrigeración aumentan la eficiencia y la sostenibilidad, mientras que las regulaciones actuales orientan el desarrollo del sector.
Nueva tecnología de refrigeración MAJA
El hielo en escamas es indispensable
Su papel en el procesamiento de carne
Junto con el rendimiento técnico, la higiene es un factor clave en la producción de hielo en escamas. Los diseños higiénicos de fácil limpieza, los sistemas de tratamiento de agua con ozono y los sistemas automáticos de autolimpieza se han convertido en estándares del sector. Estos sistemas son especialmente relevantes en operaciones industriales donde las máquinas de hielo se instalan en entrepisos técnicos o sobre silos de almacenamiento. En estos casos, la limpieza manual implica un esfuerzo considerable. Los sistemas automatizados realizan la desincrustación y limpieza en intervalos programados, reduciendo el riesgo de contaminación microbiológica.
El hielo en escamas ha desempeñado durante mucho tiempo un papel fundamental en la industria alimentaria. Se utiliza especialmente durante la producción de embutidos cocidos, donde se incorpora en el proceso de corte para regular la temperatura de la mezcla cárnica. Las escamas de hielo se distribuyen de forma uniforme, garantizando una refrigeración homogénea. Gracias a su gran superficie de contacto, permiten una transferencia de frío altamente eficiente, lo que representa una ventaja significativa frente al hielo en bloques o trozos grandes. Además, su estructura fina protege las cuchillas del cutter y contribuye a obtener una textura homogénea en la emulsión.
El hielo en escamas también se utiliza ampliamente más allá del procesamiento tradicional de carne, por ejemplo en mostradores de pescados, panaderías y, cada vez más, en la elaboración de productos vegetarianos. Su estructura seca y de fácil fluidez facilita el manejo, el transporte y el almacenamiento. Con un aislamiento adecuado, el hielo permanece suelto y en flujo libre durante largos periodos.
Sostenibilidad y Nuevos Refrigerantes
Uno de los temas que actualmente recibe mayor atención en la industria de la refrigeración es la sustitución de los refrigerantes convencionales por alternativas más sostenibles. Con la entrada en vigor de la revisión del Reglamento europeo sobre gases fluorados (F-Gas), se han establecido nuevos requisitos para el uso de gases fluorados de efecto invernadero en sistemas de refrigeración y máquinas industriales de hielo. El objetivo es reducir las emisiones de estos gases y promover gradualmente el uso de alternativas más sostenibles. Esta normativa forma parte de la política climática de la Unión Europea y contribuye al objetivo de neutralidad climática.
Los gases fluorados presentan un alto potencial de calentamiento global (GWP) y todavía se utilizan ampliamente como refrigerantes en muchos sistemas de producción de hielo. La regulación introduce una reducción progresiva de las cantidades disponibles en el mercado (“phase-down”), junto con restricciones específicas para determinados tipos de equipos. Este proceso genera escasez y, en consecuencia, incrementos en los precios de estos refrigerantes. Las unidades compactas —en las que el sistema de producción de hielo y el sistema de refrigeración están integrados en un mismo equipo— se ven particularmente afectadas, ya que su diseño dificulta el cambio a refrigerantes alternativos.
A partir del 1 de enero de 2025, estos equipos ya no podrán comercializarse si contienen gases fluorados con un GWP igual o superior a 150. Sin embargo, se ha establecido una exención temporal: las unidades compactas con una capacidad de producción entre 200 kg y 2.000 kg por 24 horas podrán seguir comercializándose hasta el 30 de junio de 2026, siempre que cumplan los requisitos de etiquetado y las condiciones establecidas por la normativa.
La Unión Europea está asumiendo un papel claramente líder en esta transición. Al priorizar de forma consistente alternativas respetuosas con el medio ambiente, como el propano, el CO₂ o el amoníaco, se busca orientar el mercado hacia un desarrollo sostenible a largo plazo. Esto envía una señal contundente en favor de la protección del clima y la conservación de los recursos. En otras regiones del mundo, sin embargo, se aplican normativas diferentes: los refrigerantes convencionales siguen siendo ampliamente utilizados y podrán continuar empleándose durante varios años más. Esto demuestra que el enfoque global en torno al uso de refrigerantes sigue estando fuertemente determinado por regulaciones regionales.
Esta regulación afecta especialmente a los fabricantes y operadores de máquinas industriales de hielo que hasta ahora utilizaban refrigerantes fluorados. Al mismo tiempo, genera un fuerte incentivo para adoptar refrigerantes naturales como el CO₂, el amoníaco o el propano, que presentan un potencial de calentamiento global significativamente menor y seguirán siendo viables a largo plazo.
Perspectiva global
Transición a refrigerantes naturales
MAJA soluciones tecnológicas para diferentes tamaños de operación
Sistemas compactos MAJA para pequeñas y medianas empresas
Para pequeñas y medianas operaciones se ha desarrollado una nueva serie de máquinas compactas que utilizan el refrigerante natural propano (R290). Con un GWP de apenas 3, el propano representa una alternativa altamente ecológica. Estas máquinas incorporan múltiples sistemas de seguridad, entre ellos un sistema interno de ventilación patentado y componentes diseñados para una manipulación segura del refrigerante. La serie está disponible actualmente con capacidades diarias a partir de 85 kg.
Sistemas divididos e instalación flexible
En entornos de producción con mayor demanda de hielo, existen diferentes configuraciones técnicas. Una de ellas son los sistemas tipo split, en los que el generador de hielo está separado físicamente de la unidad condensadora. Este diseño permite instalaciones más flexibles, especialmente en áreas con limitaciones de espacio. Este tipo de sistemas seguirá estando permitido hasta finales de 2030 con refrigerantes estándar como el R449A.
Además de estas configuraciones, las soluciones híbridas están ganando relevancia. Son especialmente adecuadas para empresas que planean migrar a sistemas con CO₂ en el futuro, pero que actualmente siguen utilizando refrigerantes convencionales como el R449A.
En estos sistemas, la máquina de hielo opera inicialmente con R449A y puede convertirse posteriormente para funcionar con CO₂, por ejemplo durante una modernización de la planta, sin requerir grandes modificaciones técnicas. Esto ofrece mayor seguridad de inversión y permite planificar de forma flexible la transición hacia una refrigeración más sostenible.
Además, presenta una ventaja operativa importante: el calor residual de la unidad condensadora no se libera en el área de producción, evitando el calentamiento del entorno. Esto reduce la necesidad de aire acondicionado adicional, disminuyendo el consumo total de energía y contribuyendo a un uso más eficiente de los refrigerantes.
Por otro lado, el CO₂ (R744) está adquiriendo cada vez mayor relevancia como refrigerante. Destaca por su bajísimo potencial de calentamiento global (GWP = 1), su carácter no inflamable y su amplia disponibilidad como subproducto natural de bajo costo. Además, ofrece una elevada capacidad frigorífica volumétrica, lo que permite diseñar sistemas compactos y de alto rendimiento. En comparación con equipos que utilizan R449A, la producción diaria puede ser hasta un 25% mayor. Al no verse afectado por el reglamento F-Gas, el CO₂ se considera un refrigerante especialmente preparado para el futuro. Estos sistemas pueden alcanzar capacidades de producción de hasta 15 toneladas diarias, siendo ideales para operaciones industriales con demanda continua de hielo.
Ventajas en eficiencia energética
Ganancias de eficiencia mediante soluciones de silo y buffer
Para optimizar los procesos de producción, se utilizan cada vez más soluciones inteligentes de silos y buffers de hielo. Estas permiten combinar máquinas de hielo de menor capacidad con almacenamiento centralizado y descarga automatizada, e incluso integrar sistemas completamente automatizados con transporte neumático. Esto ayuda a reducir la necesidad de personal y a gestionar de manera más eficiente los picos de producción. Además, gracias a sistemas de control modernos, la producción de hielo puede ajustarse con precisión a la demanda real. Al integrarse con sistemas ERP y control de recetas, la producción se realiza en la cantidad correcta y en el momento adecuado, evitando la sobreproducción y garantizando una alta confiabilidad y estabilidad del proceso.
Conclusión
La producción de hielo en escamas refleja claramente la transformación de la tecnología alimentaria: procesos más higiénicos, eficientes y cada vez más sostenibles. El nuevo marco regulatorio impulsa el desarrollo de soluciones innovadoras tanto para operaciones artesanales como para aplicaciones industriales.
¿Más información?
Para obtener más información sobre la tecnología de refrigeración MAJA, póngase en contacto con:
Daniel Ricker
Senior Global Product Manager
daniel.ricker@marel.com
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New refrigeration technology increases efficiency and sustainability, while current regulations guide development.
MAJA
El hielo en escamas es indispensable
El hielo en escamas ha desempeñado durante mucho tiempo un papel fundamental en la industria alimentaria. Se utiliza especialmente durante la producción de embutidos cocidos, donde se incorpora en el proceso de corte para regular la temperatura de la mezcla cárnica. Las escamas de hielo se distribuyen de forma uniforme, garantizando una refrigeración homogénea. Gracias a su gran superficie de contacto, permiten una transferencia de frío altamente eficiente, lo que representa una ventaja significativa frente al hielo en bloques o trozos grandes. Además, su estructura fina protege las cuchillas del cutter y contribuye a obtener una textura homogénea en la emulsión.
El hielo en escamas también se utiliza ampliamente más allá del procesamiento tradicional de carne, por ejemplo en mostradores de pescados, panaderías y, cada vez más, en la elaboración de productos vegetarianos. Su estructura seca y de fácil fluidez facilita el manejo, el transporte y el almacenamiento. Con un aislamiento adecuado, el hielo permanece suelto y en flujo libre durante largos periodos.
Su papel en el procesamiento de carne
Uno de los temas que actualmente recibe mayor atención en la industria de la refrigeración es la sustitución de los refrigerantes convencionales por alternativas más sostenibles. Con la entrada en vigor de la revisión del Reglamento europeo sobre gases fluorados (F-Gas), se han establecido nuevos requisitos para el uso de gases fluorados de efecto invernadero en sistemas de refrigeración y máquinas industriales de hielo. El objetivo es reducir las emisiones de estos gases y promover gradualmente el uso de alternativas más sostenibles. Esta normativa forma parte de la política climática de la Unión Europea y contribuye al objetivo de neutralidad climática.
Los gases fluorados presentan un alto potencial de calentamiento global (GWP) y todavía se utilizan ampliamente como refrigerantes en muchos sistemas de producción de hielo. La regulación introduce una reducción progresiva de las cantidades disponibles en el mercado (“phase-down”), junto con restricciones específicas para determinados tipos de equipos. Este proceso genera escasez y, en consecuencia, incrementos en los precios de estos refrigerantes. Las unidades compactas —en las que el sistema de producción de hielo y el sistema de refrigeración están integrados en un mismo equipo— se ven particularmente afectadas, ya que su diseño dificulta el cambio a refrigerantes alternativos.
A partir del 1 de enero de 2025, estos equipos ya no podrán comercializarse si contienen gases fluorados con un GWP igual o superior a 150. Sin embargo, se ha establecido una exención temporal: las unidades compactas con una capacidad de producción entre 200 kg y 2.000 kg por 24 horas podrán seguir comercializándose hasta el 30 de junio de 2026, siempre que cumplan los requisitos de etiquetado y las condiciones establecidas por la normativa.
Sostenibilidad y Nuevos Refrigerantes
Transición a refrigerantes naturales
Esta regulación afecta especialmente a los fabricantes y operadores de máquinas industriales de hielo que hasta ahora utilizaban refrigerantes fluorados. Al mismo tiempo, genera un fuerte incentivo para adoptar refrigerantes naturales como el CO₂, el amoníaco o el propano, que presentan un potencial de calentamiento global significativamente menor y seguirán siendo viables a largo plazo.
Perspectiva global
La Unión Europea está asumiendo un papel claramente líder en esta transición. Al priorizar de forma consistente alternativas respetuosas con el medio ambiente, como el propano, el CO₂ o el amoníaco, se busca orientar el mercado hacia un desarrollo sostenible a largo plazo. Esto envía una señal contundente en favor de la protección del clima y la conservación de los recursos. En otras regiones del mundo, sin embargo, se aplican normativas diferentes: los refrigerantes convencionales siguen siendo ampliamente utilizados y podrán continuar empleándose durante varios años más. Esto demuestra que el enfoque global en torno al uso de refrigerantes sigue estando fuertemente determinado por regulaciones regionales.
Sistemas compactos MAJA para pequeñas y medianas empresas
Para pequeñas y medianas operaciones se ha desarrollado una nueva serie de máquinas compactas que utilizan el refrigerante natural propano (R290). Con un GWP de apenas 3, el propano representa una alternativa altamente ecológica. Estas máquinas incorporan múltiples sistemas de seguridad, entre ellos un sistema interno de ventilación patentado y componentes diseñados para una manipulación segura del refrigerante. La serie está disponible actualmente con capacidades diarias a partir de 85 kg.
Sistemas divididos e instalación flexible
En entornos de producción con mayor demanda de hielo, existen diferentes configuraciones técnicas. Una de ellas son los sistemas tipo split, en los que el generador de hielo está separado físicamente de la unidad condensadora. Este diseño permite instalaciones más flexibles, especialmente en áreas con limitaciones de espacio. Este tipo de sistemas seguirá estando permitido hasta finales de 2030 con refrigerantes estándar como el R449A.
MAJA soluciones tecnológicas para diferentes tamaños de operación
Ventajas en eficiencia energética
Además, presenta una ventaja operativa importante: el calor residual de la unidad condensadora no se libera en el área de producción, evitando el calentamiento del entorno. Esto reduce la necesidad de aire acondicionado adicional, disminuyendo el consumo total de energía y contribuyendo a un uso más eficiente de los refrigerantes.
Por otro lado, el CO₂ (R744) está adquiriendo cada vez mayor relevancia como refrigerante. Destaca por su bajísimo potencial de calentamiento global (GWP = 1), su carácter no inflamable y su amplia disponibilidad como subproducto natural de bajo costo. Además, ofrece una elevada capacidad frigorífica volumétrica, lo que permite diseñar sistemas compactos y de alto rendimiento. En comparación con equipos que utilizan R449A, la producción diaria puede ser hasta un 25% mayor. Al no verse af ectado por el reglamento F-Gas, el CO₂ se considera un refrigerante especialmente preparado para el futuro. Estos sistemas pueden alcanzar capacidades de producción de hasta 15 toneladas diarias, siendo ideales para operaciones industriales con demanda continua de hielo.
Además de estas configuraciones, las soluciones híbridas están ganando relevancia. Son especialmente adecuadas para empresas que planean migrar a sistemas con CO₂ en el futuro, pero que actualmente siguen utilizando refrigerantes convencionales como el R449A.
En estos sistemas, la máquina de hielo opera inicialmente con R449A y puede convertirse posteriormente para funcionar con CO₂, por ejemplo durante una modernización de la planta, sin requerir grandes modificaciones técnicas. Esto ofrece mayor seguridad de inversión y permite planificar de forma flexible la transición hacia una refrigeración más sostenible.
Para optimizar los procesos de producción, se utilizan cada vez más soluciones inteligentes de silos y buffers de hielo. Estas permiten combinar máquinas de hielo de menor capacidad con almacenamiento centralizado y descarga automatizada, e incluso integrar sistemas completamente automatizados con transporte neumático. Esto ayuda a reducir la necesidad de personal y a gestionar de manera más eficiente los picos de producción. Además, gracias a sistemas de control modernos, la producción de hielo puede ajustarse con precisión a la demanda real. Al integrarse con sistemas ERP y control de recetas, la producción se realiza en la cantidad correcta y en el momento adecuado, evitando la sobreproducción y garantizando una alta confiabilidad y estabilidad del proceso.
Ganancias de eficiencia mediante soluciones de silo y buffer
La producción de hielo en escamas refleja claramente la transformación de la tecnología alimentaria: procesos más higiénicos, eficientes y cada vez más sostenibles. El nuevo marco regulatorio impulsa el desarrollo de soluciones innovadoras tanto para operaciones artesanales como para aplicaciones industriales.
Conclusión
Para obtener más información sobre la tecnología de refrigeración MAJA, póngase en contacto con:
Daniel Ricker
Senior Global Product Manager
daniel.ricker@marel.com
¿Más información?
“We’ve worked with Marel since 2008. And with the way we’re evolving, I see us working together for many years to come.”
Conclusión
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